Moonlight

Protagonista de obras de arte, películas, canciones, fotografías, poemas, mitos y leyendas, la luna siempre ha sido motivo de admiración. Más aún, nuestro satélite natural es un agente clave en el funcionamiento de la Tierra por su influencia gravitatoria, e incluso a nivel ecológico, puede afectar y modificar la relación entre un predador y su presa. El claro de luna, más conocido como luz de la luna, y el ciclo lunar son factores que influencian el comportamiento de animales con hábitos nocturnos, como la mayoría de los anfibios. En particular, aquellos que se alimentan durante la noche y utilizan principalmente su visión para conseguirlo, se ven beneficiados en noches luminosas ya que sus presas pueden ser detectadas fácilmente. Al mismo tiempo, las presas pueden cambiar los modos de alimentación de manera que disminuyen el riesgo de ser atacadas.


La investigación llevada a cabo por Alessandra Bissanttini, Vincenzo Buono y Leonardo Vignoli en Italia, tuvo por objetivo evaluar cómo las condiciones de luminosidad, las fases lunares y ciertas variables ambientales determinan la abundancia y uso del hábitat en tres especies de anfibios que conforman un sistema predador-presa: la rana toro (Lithobates catesbeianus), especie invasora predadora, y dos ranas verdes (Pelophylax lessonae y Pelophylax esculentus), presas nativas. La rana toro es originaria del este de Estados Unidos y se ha introducido en distintas partes del mundo como recurso alimenticio (las “ancas de rana” son un plato muy apreciado en algunos países europeos). Pero fuera de la cocina, estas ranas generan importantes impactos sobre las comunidades de anfibios alterando la abundancia y distribución de individuos autóctonos, transmitiendo enfermedades, compitiendo y predando directamente sobre las especies nativas. Considerando que tanto las ranas toro como las verdes, utilizan principalmente su visión para alimentarse y que su actividad puede verse restringida por la disponibilidad de luz, la predación de las ranas toro sobre las ranas verdes podría verse facilitada si ambas aprovechan de igual forma las noches más iluminadas. Por estos motivos, lxs investigadorxs pusieron a prueba tres hipótesis subyacentes a los efectos de la luz de la luna sobre las interacciones predador-presa:

  • Hipótesis de la agudeza visual, que enuncia que ante un aumento de luz de la luna se incrementará la actividad de las ranas que utilizan su visión para alimentarse y el éxito de alimentación.

  • Hipótesis del riesgo de predación, la cual establece que aumentos en la intensidad de luz de la luna incrementarán la actividad de los predadores (ranas toro) y su habilidad para capturar una presa.

  • Hipótesis del riesgo de predación mediado por el hábitat, la cual predice que el tipo de hábitat modulará la eficiencia de predación de las tres especies de ranas en noches luminosas.

El trabajo de campo fue llevado a cabo en un humedal localizado en Monterotondo Scalo (Roma, Italia), durante los meses de abril a octubre en los años 2015 y 2016. Las charcas del lugar cuentan con poblaciones reproductoras de ranas toro y ranas verdes, pero ambas especies de ranas verdes fueron consideradas como una sola dada la dificultad de distinguirlas en el campo. Lxs investigadorxs recorrieron las costas de las charcas por la noche para obtener los datos de distribución y abundancia de los anfibios utilizando luces de alta potencia para detectar el brillo de sus ojos. Clasificaron el hábitat donde encontraban a las ranas como abierto o cerrado dependiendo de la cantidad de vegetación a su alrededor. Además, con un medidor ambiental multifunción midieron la intensidad de la luz de la luna al nivel del suelo, las temperaturas del agua y el aire y la humedad.


En total registraron 607 ranas toro y 349 ranas verdes, con presencia de ambas especies mayormente en verano. En relación a la luz de la luna y a las variables ambientales, obtuvieron que la actividad y abundancia de las ranas toro aumentó en las noches de luna llena, especialmente en hábitats abiertos y con temperaturas más cálidas del agua. Para las ranas verde, en cambio, no encontraron una influencia de la intensidad de la luz de la luna. Por otro lado, no observaron ningún efecto de la temperatura del aire sobre la totalidad de abundancia de ranas, mientras que la humedad favoreció la abundancia de ranas toro. Respecto al ciclo lunar, no encontraron un efecto sobre la abundancia de las ranas toro, mientras que afectó débilmente la actividad de las ranas verdes, especialmente en hábitats abiertos, entre la fase lunar cuarto creciente y la luna llena.


Estos resultados demuestran que la luz de la luna tiene efectos variables sobre la actividad de las ranas estudiadas y su uso del hábitat. En relación a las hipótesis de la agudeza visual y del riesgo de predación, las ranas toro cumplieron con las predicciones, pero no pudieron establecer un patrón claro para las ranas verdes. Esto puede estar relacionado con el comportamiento de alimentación de la rana toro, ya que es una especie oportunista que usa la estrategia de sentarse, esperar y atacar cualquier animal más pequeño que ella, mientras que la rana verde realiza una búsqueda activa de sus presas. Respecto a la hipótesis del riesgo de predación mediada por el hábitat no observaron efectos de la luz de la luna en hábitats abiertos, especialmente para ranas toro. Se considera que en el sitio de estudio la rana toro no tiene predadores naturales y posiblemente no perciba un riesgo alto de ser atacada. Algo similar sucede con las ranas verdes, ya que al no haber coevolucionado con las ranas toro podrían no percibirlas como potenciales predadoras y por eso no disminuyen su actividad durante las noches más iluminadas.


En conclusión, conocer los efectos de las fases lunares, la luz de la luna y parámetros ambientales sobre el comportamiento y ecología de las ranas toro puede ser útil para entender mejor las amenazas asociadas a su expansión, mitigar su impacto sobre la biodiversidad nativa y para promover acciones de manejo efectivas a través de la restauración de hábitat. A su vez, estudiar mecanismos por los cuales predadores introducidos pueden cambiar el comportamiento de las especies nativas es de suma importancia ya que pueden estar amplificando o moderando el impacto que tienen sobre las poblaciones de animales presas.


Artistas, pensadorxs, literarixs, científicxs y todxs seguiremos con la vista arriba y preguntándonos más sobre los misterios de este satélite que quedan por descubrir.


Fuente: Bissattini, A. M., Buono, V., Vignoli, L. 2020. Moonlight rather than moon phase influences activity and habitat use in an invasive amphibian predator and its native amphibian prey. Acta Oecologica.


Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1146609X20300217

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