Anfibios flúo

Actualizado: jul 30

Embellece, es llamativa, intrigante, e incluso para muchxs, mágica. La biofluorescencia nos permite conocer otro mundo que se encuentra más allá de lo que podemos percibir a simple vista en la naturaleza. Físicamente, consiste en la absorción de radiación electromagnética (esta radiación se emite como luz ultravioleta o luz azul) que luego es emitida mediante longitudes de onda de mayor energía, resultando en un resplandor de colores fluorescentes brillantes incluyendo los azules, verdes y rojos. Su función se asocia a la comunicación entre organismos, la selección sexual y el camuflaje; e incluso se hipotetiza que puede estar relacionada a una mejora en la agudeza visual. La biofluorescencia bajo luz ultravioleta ya ha sido documentada en tetrápodos como camaleones, loros, pingüinos y roedores y en muchos grupos de anfibios, sin embargo, otros grupos quedan por estudiar.


El estudio realizado por Jennifer Lamb y Matthew Davis en Minnesota (Estados Unidos) muestra que este fenómeno se encuentra ampliamente distribuido en la clase Anfibia (los sapos, las ranas, los escuerzos, las cecilias y las salamandras). Para demostrarlo, lxs investigadorxs expusieron a luz azul a individuos de 32 especies de anfibios, entre ellas, salamandras, anuros y cecilias. Los especímenes fueron recolectados directamente del campo y otros provinieron de comercios de mascotas y acuarios. Además, estudiaron la fluorescencia en respuesta a la luz ultra violeta en solamente tres especies: el escuerzo chaqueño (Ceratophrys cranwelli) y dos especies de salamandras (Ambystoma tigrinum y Ambystoma laterales). Finalmente, examinaron la presencia o ausencia de biofluorescencia en el contexto de las relaciones evolutivas de los anfibios haciendo especial énfasis en los distintos grupos de salamandras.


La investigación demostró que los anfibios estudiados, en todos sus estadíos de vida, fluorescen en colores verdes a amarillos como respuesta a la excitación por luz azul y luz ultra violeta. La excitación por luz azul resultó en la fluorescencia más intensa y ampliamente presente entre las especies de anfibios. Aquellas intensidades de luz fluorescente más débiles se asociaron a especies carentes de brillo o pigmentos reflectantes como los amarillos, naranjas y blancos. Por otra parte, los patrones de biofluorescencia también difieren entre especies: en algunas salamandras la superficie ventral fluoresce más intensamente que la dorsal, mientras que otras son fluorescentes en partes específicas de su anatomía, como los huesos dentarios o digitales y las cloacas. Por último, infirieron que la respuesta a la luz azul no está restringida a un linaje en particular de salamandras, sino que está muy bien representado en los caudados (salamandras y tritones). Aunque todavía no se conocen en profundidad los mecanismos por los cuales estos vertebrados fluorescen, se ha demostrado que algunos pigmentos y componentes químicos, como las pterinas y los carotenoides, fluorescen, y que ambos están presentes en la piel de los anfibios. Alternativamente, podría haber fuentes de fluorescencia en salamandras y otros anfibios independientes de sus sistemas pigmentarios. Por ejemplo, las proteínas verdes fluorescentes son responsables de la biofluorescencia en algunos invertebrados como las medusas, pero por el momento, no se han encontrado proteínas similares en anfibios. Sin embargo, se han documentado otros compuestos fluorescentes llamados hiloínas en ranas arborícolas. Compuestos similares a éstos podrían ser los causantes de la fluorescencia en algunas especies de salamandras y cecilias. En algunos animales, como los tiburones, la fluorescencia es producida por un metabolito; y en otros como los camaleones, los causantes son unos elementos osificados debajo de la piel que fluorescen bajo la excitación de la luz UV.


Este fenómeno resulta entonces, otro aspecto fascinante de la historia natural de los anfibios. Estos animales ocupan una amplia variedad de hábitats, moviéndose entre sistemas terrestres y acuáticos, y la luz ambiental que experimentan es compleja. En este sentido, la biofluorescencia puede estar relacionada a distintas funciones biológicas, como el reconocimiento interespecífico o la percepción de otros individuos en ambientes con poca luz. Conocer más sobre esta fascinante cualidad podría convertirse en una herramienta útil que nos permitirá ampliar el panorama sobre cómo examinamos la biodiversidad de anfibios alrededor del mundo.


Fuente: Lamb, J., Davis, M. 2020. Salamanders and other amphibians are aglow with biofluorescence. Scientific Reports.


Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41598-020-59528-9

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